
Personajes Con Historia
RAÚL BARTOLOMÉ, EX–JUGADOR ARANDINA
El nombre de Raúl Bartolomé está ligado históricamente al fútbol arandino ya que conoce como nadie los entresijos de una entidad futbolística. Primero como futbolista de la extinta Gimnástica Arandina, también como entrenador de diferentes categorías y en otra etapa colaborando con la Arandina Club de Fútbol como directivo. Lejos de caer en el romanticismo “del cualquier tiempo pasado fue mejor”, Bartolomé sabe reconocer la profesionalidad del fútbol de hoy en día y se suscribe como admirador de Leo Messi por encima de todas las cosas. Esta es la historia callada de uno de los trabajadores ocultos del deporte arandino.
Como tantos otros niños de su edad Raúl Bartolomé comienza a forjar su afición por la pelota en la calle: “había un campeonato en la Virgen de las Viñas y entre los amigos hicimos un equipo que se llamaba el Rayo. Éramos amigos vivíamos la afición del fútbol e hicimos un equipo”. Por que entonces iba a la Escuela de Villa Primer Distrito un colegio que se encontraba en la actual Casa de Cultura.
En aquellos incipientes torneos se daban cita una amplia variedad de equipos e incluso salían fuera de Aranda: “Nos gustaba ir a Salas de los Infantes, a un torneo que se llamaba los Siete Infantes de Lara”. Sin duda eran otros tiempos alejados de las comodidades que rodean al fútbol actual: “Como nos gustaba tanto ir, nos teníamos que ir por nuestro medios llegando a alquilar taxis y costearlos. No teníamos dinero para botas y nos comprábamos como unas botas que vendían en Aranda que eran como de goma y con eso jugábamos”.
Salto a la Tercera
La progresión de Raúl Bartolomé llega de la mano de la Gimnástica Arandina donde acompaña a sus amigos. Con humildad reconoce la calidad de aquella plantilla: “Había jugadores muy buenos, mucho mejores que yo, con mucha calidad. Estaba el Esteban, el “Troba” como goleador, el Castillo, Alcalde”. Raúl jugaba pegado bien en la banda izquierda o derecha disfrutando de un fútbol sin corsés tácticos: “No teníamos entrenador, lo hacíamos a nuestra manera, más libres. Jugábamos un central dos laterales tres medios dos extremos y un delantero. Todos los partidos eran duros, el señor Antonio siempre nos arbitraba y también el Pérez “el Pichón” que fue masajista de la Arandina”. Bartolomé recuerda que aquella experiencia como jugador le sirvió para pegarse sus “viajecitos”: “Íbamos a Ciudad Rodrigo, a Salamanca, a Béjar, Benavente…Como en la Virgen de las Viñas tenían campos de tierra”. No obstante, fueron varios los condicionantes los que le animaron a colgar las botas, entre ellos el conocer a su novia y el cansancio provocado por estos viajes.
Época de entrenador
Tras colgar las botas, Raúl Bartolomé pone sus esfuerzos en sacarse el título para poder dirigir a un equipo: “me fichó la Unión deportiva Aranda en regional preferente donde estuve cerca de dos años. Luego cuando se fusionó con la Gimnástica me hice cargo de los juveniles y pasé a entrenar a un equipo de mi barrio, el Santa Catalina”. Su labor táctica la ha compaginado en los diferentes años con sus labores de la directiva de la Arandina Club de Fútbol bajo la presidencia de Antonio Santiago donde tuvo la oportunidad de entrenar al equipo juvenil, gracias a su titulo que se sacó en Valladolid.
De padres a hijos
Bartolomé siempre ha tratado de inculcar a sus dos hijos su pasión por el balón aunque éstos, como tantos otros arandinos que han atesorado calidad en sus botas, se han quedado en el camino: “A Carlos le tuve yo de libre jugando en preferente, me decían que porqué le llevaba. Luego fue al San Esteban en Burgos en la Liga Nacional, y luego estuvo en el Burgos en División de Honor. Pero no sé que pasó, el Burgos desapareció y ya no pudo progresar. Si no hubiera desaparecido, sí que hubiera hecho algo porque al año siguiente se vino a Aranda y jugaba de titular. Luego se marchó a estudiar a Soria y el Almazán le pagaba 60.000 euros de entonces. Carlos era bueno pero tuvo la mala suerte de que desapareciera el Burgos”.
Últimos años
Antes de su retirada definitiva, Bartolomé ha entrenado a los más pequeños de la Arandina, puesto que ha dejado por algunas desavenencias con los padres. Actualmente mata el gusanillo acompañando a los veteranos: “Les sigo, les digo como tienen que jugar, colocarse y la verdad, lo pasamos muy bien”.
De su extenso periplo a lo largo del fútbol se queda con el cariño que le muestran a día de hoy los que han sido sus pupilos: “he entrenado a muchos chicos y te puedo decir que todos me hablan, voy por la calle y todos me saludan, con eso me quedo”.
Reconoce que le gusta seguir a la Arandina cuando se enfrenta con equipos punteros: “Vi al Palencia, al Mirandés cuando fui con los veteranos. Esta Arandina tiene una plantilla muy joven y serie y un entrenador de “puta madre” que tiene sus ideas y de ahí no se sale”.
Saltando de categoría, reconoce que le enamora el fútbol del Barcelona de Guardiola: “hay que ver como juegan y Messi es una maravilla. Joder!!! es que finaliza la jugada con gol, algo al alcance de muy pocos. Y Villa que parece que lo hace sencillo, ponte tú a hacer eso. De fácil que lo hace parece que le quita méritos. Yo a todos mis jugadores les he dicho no hagas más de lo que sabes, lo que quieras intentar en el entrenamiento, no en el partido. A la defensa que hay que decirles que si es el último jugador y la pierde la cagamos. Es así de sencillo. Los tiempos han cambiado pero si quieres hacer algo, todos a defender y los más posible acumular hombres en ataque. Es un poco como el Barcelona que hacen todos de todo y punto. Es que para mí el fútbol es así de sencillo”.
PRINCIPALES REFERENCIAS
Si hay un entrenador que marcó por encima de todo a Raúl Bartolomé ese fue el entrenador Fernando Sánchez: “Yo pensaba que sabía pero Fernando Sánchez “el perlitas” (porque tenía el pelo blanco) me demostró que no tenía ni idea. Era profesor de táctica y estrategia y tenía el título nacional Yo pensé que sabía pero él me enseño lo poco que sé. Lo que decía que iba a suceder luego se cumplía en el terreno de juego”.
Bartolomé también demuestra su admiración por dos jugadores que han vestido la elástica de la Arandina: “Julián Miravalles tenía una zurda excepcional. Hemos jugado con los veteranos del Celta y si le pones su camiseta no desentona. Tuvo la mala suerte que cuando probó con el Valladolid, estaba Amavisca en su posición y se le cerraron las puertas de la primera división. Otro jugador que me encanta y con mucha clase es Tavo. Tiene mucha técnica y maneja las dos piernas. A otro que le pones una camiseta de primera y no desentona”.
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