
Barakaldo 22- Artepref 23
Golpe de mano en Lasesarre para alimentar el sueño
Por segunda vez en la historia el Artepref gana en la cancha del Barakaldo y logra ese triunfo a domicilio que puede ser el punto de inflexión de la temporada. El próximo sábado toca ganar al Sinfín a las 5 de la tarde
Cuatro meses llevaba el Artepref Villa de Aranda sin ganar fuera de casa. Fue en la cancha del Adelma. Desde entonces, ninguna alegría completa. En Barakaldo rompió esa fatídica estadística, y además ante un rival directo al que ahora aventaja en dos puntos, más el gol average. Un gol del extremo David Jiménez a falta de cinco segundos para el final hizo posible una remontada que parecía casi imposible. El choque estuvo lleno de alternativas y en el cara y cruz dentro del último minuto, los arandinos supieron calmar mejor sus nervios y hacerse con un valioso triunfo para reforzar su moral.
Llamazares, Diego Camino y Barisic completaron un serio trabajo de todo el bloque en un choque de guarismos cortos. Pero esta vez resultó suficiente.El Villa de Aranda comenzó muy frío el encuentro. Seis minutos tardó en anotar en unos primeros minutos de ritmo lento que perjudicaba sus intereses. Afortunadamente, la temprana buena actuación bajo palos de Llamazares permitió que el Barakaldo no se escapara en el marcador.
Diego Camino, desde el punto de penalti anotó el primer gol de los arandinos. El central supo coger la responsabilidad en ataque. Con acierto y precisión, dirigía las operaciones y, además, en defensa, su posición muy intensa de adelantado en un esquema 5-1, atragantaba el ataque de un Barakaldo demasiado precipitado. Por si fuera poco, esa dureza defensiva trajo consigo rápidos y efectivos contraataques.
Con este favorable panorama, el marcador adverso se volteó con rapidez. Además del acierto desde el centro de Diego Camino, los extremos se sumaban en la anotación. David Jiménez, desde la derecha, y Víctor Díaz desde la izquierda. Rompían la defensa 6-0 de un contrincante al que se le estaba atascando el partido.Con ventajas mínimas de los visitantes, los goles en el ecuador de la primera mitad caían con cuentagotas, gracias a dos cancerberos excepcionales, uno por cada bando, que realizaban una auténtica exhibición con acertadas intervenciones desde todas las posiciones. Cuando parecía que los de Nicola Milos se iban a ir con ventaja al descanso, dos errores claros en el último medio minuto hicieron posible el 11-11.
Gran trabajo defensivo en la segunda parte
En la reanudación, el Villa de Aranda volvió a dar una vuelta de tuerca a su defensa. El croata Barisic empezó a soltar la mano, y esa circunstancia animó al grupo. El marcador se disparó así hasta el 14-17 (máxima ventaja de todo el encuentro) en el minuto 12. Sin embargo, esas buenas sensaciones se vinieron abajo gracias a la excelente labor del local Paco López, que con su habilidad en los lanzamientos devolvió la igualdad a la contienda. A falta de siete minutos, y con 19-19 en el electrónico, los visitantes se quedaron con dos menos en la misma jugada. El Barakaldo aprovechó la situación para alcanzar una renta de dos goles que pudieron ser tres, pero Llamazares paró un decisivo penalti de Viti. A partir de entonces se sucedieron las exclusiones por uno y otro bando, llegándose con empate al último minuto. El Barakaldo erró su ataque con un lanzamiento de Fran González, mientras que el cuadro arandino, ya con el empate en el bolsillo no se conformó con ese resultado, y con una buena lectura de su ataque aprovechó una inferioridad local para, desde el extremo, un acertado David Jiménez marcara el gol decisivo.
Golpe de mano en Lasesarre para alimentar el sueño
Por segunda vez en la historia el Artepref gana en la cancha del Barakaldo y logra ese triunfo a domicilio que puede ser el punto de inflexión de la temporada. El próximo sábado toca ganar al Sinfín a las 5 de la tarde
Cuatro meses llevaba el Artepref Villa de Aranda sin ganar fuera de casa. Fue en la cancha del Adelma. Desde entonces, ninguna alegría completa. En Barakaldo rompió esa fatídica estadística, y además ante un rival directo al que ahora aventaja en dos puntos, más el gol average. Un gol del extremo David Jiménez a falta de cinco segundos para el final hizo posible una remontada que parecía casi imposible. El choque estuvo lleno de alternativas y en el cara y cruz dentro del último minuto, los arandinos supieron calmar mejor sus nervios y hacerse con un valioso triunfo para reforzar su moral.
Llamazares, Diego Camino y Barisic completaron un serio trabajo de todo el bloque en un choque de guarismos cortos. Pero esta vez resultó suficiente.El Villa de Aranda comenzó muy frío el encuentro. Seis minutos tardó en anotar en unos primeros minutos de ritmo lento que perjudicaba sus intereses. Afortunadamente, la temprana buena actuación bajo palos de Llamazares permitió que el Barakaldo no se escapara en el marcador.
Diego Camino, desde el punto de penalti anotó el primer gol de los arandinos. El central supo coger la responsabilidad en ataque. Con acierto y precisión, dirigía las operaciones y, además, en defensa, su posición muy intensa de adelantado en un esquema 5-1, atragantaba el ataque de un Barakaldo demasiado precipitado. Por si fuera poco, esa dureza defensiva trajo consigo rápidos y efectivos contraataques.
Con este favorable panorama, el marcador adverso se volteó con rapidez. Además del acierto desde el centro de Diego Camino, los extremos se sumaban en la anotación. David Jiménez, desde la derecha, y Víctor Díaz desde la izquierda. Rompían la defensa 6-0 de un contrincante al que se le estaba atascando el partido.Con ventajas mínimas de los visitantes, los goles en el ecuador de la primera mitad caían con cuentagotas, gracias a dos cancerberos excepcionales, uno por cada bando, que realizaban una auténtica exhibición con acertadas intervenciones desde todas las posiciones. Cuando parecía que los de Nicola Milos se iban a ir con ventaja al descanso, dos errores claros en el último medio minuto hicieron posible el 11-11.
Gran trabajo defensivo en la segunda parte
En la reanudación, el Villa de Aranda volvió a dar una vuelta de tuerca a su defensa. El croata Barisic empezó a soltar la mano, y esa circunstancia animó al grupo. El marcador se disparó así hasta el 14-17 (máxima ventaja de todo el encuentro) en el minuto 12. Sin embargo, esas buenas sensaciones se vinieron abajo gracias a la excelente labor del local Paco López, que con su habilidad en los lanzamientos devolvió la igualdad a la contienda. A falta de siete minutos, y con 19-19 en el electrónico, los visitantes se quedaron con dos menos en la misma jugada. El Barakaldo aprovechó la situación para alcanzar una renta de dos goles que pudieron ser tres, pero Llamazares paró un decisivo penalti de Viti. A partir de entonces se sucedieron las exclusiones por uno y otro bando, llegándose con empate al último minuto. El Barakaldo erró su ataque con un lanzamiento de Fran González, mientras que el cuadro arandino, ya con el empate en el bolsillo no se conformó con ese resultado, y con una buena lectura de su ataque aprovechó una inferioridad local para, desde el extremo, un acertado David Jiménez marcara el gol decisivo.
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